El equipo blanco consiguió una nueva victoria, esta vez 2-3 en un territorio hostil como es Mestalla y ante un equipo complicado como es el Valencia.
Pero la novedad no es que el Madrid ganara, algo que estamos acostumbrados a ver, si no que ganara exhibiendo un juego muy bueno. Quizá el mejor partido desde que Pellegrini está al cargo de la plantilla. Y lo hizo paradójicamente el día en que no se encontraban sobre el terreno de juego sus dos mayores astros: Cristiano Ronaldo y Kaká. Por si la baja de las dos estrellas fuera poco, Iker bajo al mundo de los mortales y completó una mala actuación realizando una desafortunada salida en el primer gol ché (aunque el testarazo de Villa fuera inapelable) y blocando mal el disparo de Joaquín que acabaría transformándose en gol. Seguramente los constantes insultos que recibió de parte de un pequeño sector situado detrás de su portería contribuyeron a que no tuviera su noche.
Por primera vez se vio a un gran Benzema que aunque no anotó se movió rápido y con peligro por todo el ataque. El argentino Higuaín volvió a ejercer de gran delantero del conjunto blanco y sumó dos tantos mas a su cuenta particular que ya asciende a 8 goles en lo que llevamos de Liga. Acabado el debate sobre la titularidad de Raúl, el Madrid saltó a Mestalla con tres centrocampistas. El doble pivote estuvo formado por Xabi y Lass como viene siendo habitual mientras que Van der Vaart, que esta rindiendo a un buen nivel, se movió por delante de éstos. Así se consiguió un mayor dominio de la pelota pero sin renunciar a la verticalidad. En cuanto a la defensa estuvo muy coordinada a la hora de provocar los fuera de juego. Tanto Pepe como Albiol, que volvía a la que fue su casa, estuvieron en su línea realizando un buen partido mientras que los laterales rindieron a un nivel menor.
La nota negativa la protagonizó la lesión que sufrió Pepe producto de una mala caída. El portugués se rompió el ligamento cruzado anterior de la rodilla y en principio tiene para unos 6 meses de baja. Fue sustituido por Garay en el minuto 45 de la primera mitad, jugador que acabaría marcando de cabeza el gol de la victoria.
Sin embargo aún quedan aspectos en los que este equipo puede mejorar. A los laterales se les puede pedir más, sobre todo a Sergio Ramos que ya sabemos que puede rendir a un nivel superior. La lesión de Pepe no ayuda a mejorar este aspecto, ya que la defensa queda indefinida. Pellegrini podrá ensayar una defensa con Albiol y Garay de centrales y manteniendo a los actuales laterales. Otra opción es poner a Albiol y Ramos de centrales mientras que Arbeloa ocuparía el lateral diestro y o bien Marcelo o bien Drenthe el izquierdo. Como última opción quedaría fichar en el mercado invernal un central o un lateral que pudiese jugar también en el centro de la zaga. En la practica esto no es tan fácil porque después de la gran inversión de este verano, fichar a un gran central es complicado desde el punto de vista económico y para fichar a uno más limitado el Madrid ya dispone de Drenthe y Metzelder.
Otra cuestión que se puede mejorar es la organización en el centro del campo. Si nos fijamos en el doble pivote que presenta el esquema táctico de Pellegrini, Xabi aparece en el lado izquierdo mientras que Lass lo hace en el derecho. Sin embargo a la hora de jugar Lass prefiere recorrer el centro del campo dejando de lado, por una parte las coberturas a la banda derecha y por otro desplazando a Xabi hacia la banda izquierda. Esto es algo que se debería solucionar puesto que daría más equilibrio en el centro del campo.
En conclusión, el Real Madrid realizó un gran encuentro que invita al optimismo pues parece ser que Pellegrini ha dado con la tecla. ¿Qué nivel de juego llegará a ofrecer este equipo? No conocemos la respuesta pero seguro que cuando la máquina esté perfectamente engrasada y con todas sus piezas disponibles, la cota será verdaderamente alta lo que contribuirá a una Liga, aun más, apasionante.






















































